Modelos de trabajo, todos son buenos y menos buenos

Los primeros meses del trabajo híbrido.

Creo que como muchos temas en la empresa los extremismos no son buenos. Y la nueva situación laboral no va a ser diferente.

Antiguamente se premiaba el presencialismo por encimo de la eficiencia. El COVID19 nos ha hecho acelerar en dos sentidos, por un lado, la transformación digital de las compañías no únicamente a nivel de gestión sino con los canales de comunicación interna y por otro, ha flexibilizado las posibilidades de trabajo virtual.

Ahora mismo, estamos en la fase final, esperemos del COVID19, y las empresas estamos tomando diferentes posiciones en este aspecto. Cualquier solución puede ser legal y correcta, ahora bien cual es la posición competitiva, eficiente para la compañía, rentable en términos de retención de talento, es evidente que la flexibilidad siempre y cuando su implementación tenga sentido y se den las herramientas necesarias para no tener problemas de gestión o de comunicación entre compañeros y departamentos.

Personalmente, era una persona de presencialismo pero ya hace más de 8 años en mi empresa tomé la decisión de trabajar todos los días hasta las 16 horas. En inicio, parecía que me iba al abismo, el tiempo me demostró que si tienes un equipo honesto, y sobre todo coherente no se pierda eficiencia, se gana en conciliación familiar, en frescura del trabajador y por tanto, en mejora del rendimiento laboral.

Es el momento de la retención y/o captación del talento. La negociación va a estar mucho más centrada en el salario emocional (flexibilidad, horarios, etc…) que en la parte económica.

Esto ha venido para quedarse.

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